TEORÍAS DEL APRENDIZAJE

La siguiente página está diseñada para conocer los diferentes tipos de aprendizaje que veremos en el transcurso de nuestra materia, aquí encontraras toda la información que necesites.

PEDAGOGÍA PFS

Conocimiento y Naturaleza de las Actitudes 

 

 

CONOCIMIENTO DE LAS ACTITUDES

 

En esta clase de aprendizaje el conocimiento sirve para lograr aprecio y comprensión. Por ejemplo, la visita a un hospicio es provechosa para despertar sentimientos hacia la vida de estos pequeños desamparados; lo mismo se diga con respecto a la música, haciéndoles oír buena música, llevándolos a los museos, pero preparando antes sus ánimos emocionalmente, obtendremos mejores resultados.

 

Pero a menos que se despierten esos sentimientos, el conocimiento no creará no cambiara una actitud. El poder motivador de las actitudes no descansa en los hechos, sino en los sentimientos que éstos despiertan.

 

Fuerzas fundamentales en la formación de actitudes

 

Las actitudes se forman por efecto de muchas fuerzas que funcionan simultáneamente. Se desarrollan en formas complejas, por eso en muchas ocasiones es imposible rastrear todas las raíces de una actitud especial.

 

Así, cuando los niños escuchan en sus hogares expresiones de mala voluntad hacia las personas de determinadas religiones, partidos, o nacionalidades, es posible que adopten la actitud que existe detrás de la expresión.

 

Los padres gozan de mucho prestigio ante los niños pequeños que no tienen desarrollada su capacidad de juzgar para apreciar los puntos de vista de aquéllos. Cuando van a la escuela encuentran maestros por los que no sienten mucha simpatía y empiezan a sentir desagrado hacia ellos y hacia lo que les dicen.

 

Esta semilla dejada por los padres en los tempranos años, puede reaparecer repentinamente cuando lleguen los niños a la edad adulta, aun cuando en su adolescencia hubieran sumido actitudes diferentes a las de sus progenitores a causa de los problemas surgidos entre ellos.

 

Experiencia y las actitudes

 

La experiencia determina muchas veces las actitudes. Si una persona tiene una experiencia satisfactoria, desarrollará una actitud favorable hacia la situación en que la vivió; en cambio, si la experiencia es insatisfactoria, la actitud hacia la situación será desfavorable.

 

Actitudes y Prejuicios

 

Hemos visto que las actitudes se basan con frecuencia en prejuicios y éstos se forman con mucha facilidad en personas frustradas, que se sienten situadas en un bajo status.

 

Estas presentan cierta inclinación a mostrarse hostiles contra quienes gozan de una buena posición económica, contra los que poseen un poder político o contra cualquiera que se encuentre por encima de ellas. Por medio de comentarios críticos y despreciativos, las personas de este tipo, muchas veces pretenden desempeñar un papel superior. El prejuicio se convierte con frecuencia en un peldaño para tratar de subir, cuando sabe que no podrá hacerlo por sus propios méritos.

 

Las actitudes y el status social

 

Las actitudes de una persona también dependen mucho de su posición con respecto a los demás dentro de los amplios márgenes de las aptitudes físicas, mentales y sociales y del status. Esta influencia se halla siempre presente, porque al comparar aptitudes y status, las personas de todas las edades siempre se encuentran con que ciertos individuos son mejores que ellas, algunos casi iguales y otros inferiores.

 

Una posición elevada proporciona satisfacciones a quien la posee, por eso los que aspiran a ella, tienen una actitud de aprecio hacia las causas que la originan.

 

Por el contrario un status bajo, trae consigo frustración y una actitud de hostilidad hacia las razones que lo determinan.

 

En todos los niveles sociales, no son raras las actitudes de celos y aversión hacia los que están más arriba. En una reacción muy humana sentir desagrado por aquellas personas cuya superioridad nos hace sentir menos, ya sea en capacidad, posición social o prestigio.

 

De igual manera no queremos relacionarnos con quienes son inferiores, por temor a que ellos, de algún modo, nos hagan descender a su nivel.

 

NATURALEZA DE LAS ACTITUDES

 

Las actitudes son ideas con un tono emocional dirigido hacia o contra algo. Y para que el aprendizaje emocional se logre, deben despertarse las emociones durante éste.

 

Las emociones deben sentirse durante las experiencias. Aquí no valen explicaciones ni muchas palabras.

 

Las actitudes son sentimientos particulares hacia algo. Suponen una tendencia a actuar de determinada manera en situaciones relacionadas con ese algo, ya sea una idea, una persona, o un objeto. Las actitudes son en parte racionales y en parte emocionales; se adquieren pero no se heredan.

 

Por ejemplo, el patriotismo. La persona que ama a su patria tiene un sentimiento favorable hacia ella y está dispuesta a actuar y a manifestarse en determinadas formas en todo lo que se relacione con ella. Si está en peligro su soberanía, o se mofan de su país, estará dispuesta a salir en su defensa.

 

Su sentimiento es a la vez racional y emocional, por que se apoya en razones para defender a su patria, pero el fundamento de este sentimiento se encuentra por debajo del nivel del razonamiento consciente. Este sentimiento ha sido adquirido y no heredado.

 

Otra característica de las actitudes es el grado de intensidad. Una persona puede sentir devoción fanática por su patria, o estar poco dispuesta a apoyarla, o adoptar una posición entre ambos extremos.

 

Las actitudes son deseables o indeseables según el asunto y el grado de razón que haya entre ellas. Muchas actitudes están basadas en prejuicios, como el odio racial. Una persona con prejuicios contra los negros quizá los tache de sucios y descuidados, pero considera al mismo tiempo que el trabajo adecuado para ellos, es el de sirvientes dedicados a la cocina o al cuidado de los niños. Su actitud le impide ver la contradicción que existe entre estas dos afirmaciones.

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